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Obtener un primer resultado
Un flujo de trabajo en el navegador sirve para una evaluación inicial rápida: abre la herramienta enlazada, proporciona una imagen si los controles disponibles lo permiten y revisa el resultado. Photoshop parte de un espacio de edición y requiere que elijas y ajustes una técnica. Esa preparación adicional resulta útil cuando ya sabes qué parte de la foto necesita atención.
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Controlar la corrección
Photoshop ofrece herramientas consolidadas para enfocar, hacer selecciones locales, usar máscaras y revisar el trabajo por capas; las opciones exactas dependen de tu versión y de tu flujo de trabajo. Conviene tratar un resultado obtenido en la web como una primera propuesta, a menos que el producto enlazado ofrezca explícitamente controles comparables. Si solo están desenfocados un rostro o un letrero, la edición selectiva puede evitar que se acentúe la textura del fondo y distraiga la atención.
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Evaluar los detalles finos
Examina el texto, las pestañas, el pelo, los bordes rectos y los patrones repetidos con el mismo nivel de zoom. Una mejora puede hacer que una foto parezca más nítida y, al mismo tiempo, alterar rasgos pequeños o crear halos en los bordes. Photoshop también permite enfocar en exceso, así que el control manual no garantiza la precisión. Conserva el original sin modificar junto a cada versión que evalúes.
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Finalizar el archivo
Para una foto informal, puede bastar con un resultado aceptable. Para una imagen de un cliente, un escaneo de archivo o una impresión, compara la imagen completa, comprueba los detalles importantes con el original y conserva un archivo maestro editable si necesitas hacer más revisiones. La vista previa más atractiva no es necesariamente el archivo final más fiel.